And the winner is…Vanguard

El debate sobre qué es mejor, si gestión activa o gestión pasiva sigue a la orden del día.

Cada mes se inscriben en España nuevos fondos, o fusiones de fondos o fondos de fondos (y no voy a dar mi opinión de los fondos de fondos para no cabrear a mis amigos gestores).

Como profesional un aspecto que me tiene alucinado es la facilidad con la que todos damos recomendaciones de inversión y además, que cada uno defienda sin tapujos su parcela en cualquier momento y circunstancia del mercado. Me explico: tomo el Funds People del mes que sea (excelente revista de inversión para profesionales) y aparece un articulo de un tío que dice que es el año de la renta variable europea; bien. Él es gestor de un fondo de renta variable europea por supuesto. En el siguiente artículo aparece una gestora que dice que la renta fija tiene recorrido, pero que tiene que ser “renta fija flexible” (será que el resto de gestores operan en “renta fija rígida”). Y ella gestiona un fondo de renta fija flexible of course. Un par de páginas de publicidad y otro gestor que dice que vuelven las materias primas (como el fondo que, casualmente, él gestiona) y más adelante otro gestor indica que el momento de la  “renta fija tradicional” ya ha pasado y que lo que toca es direct lending (que !oh milagro¡, es lo que él vende), y hasta me puedo encontrar con una casa de quants que recomiendan olvidarse de la inversión tradicional e invertir en sus fondos que gestionan volatilidad. Es decir, too de too de too es siempre bueno si es lo que yo vendo.

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Pero el mercado no es idiota. Sobre todo el institucional. Las instituciones y los endowments hace tiempo que están por otras cosas (endowments: grandes fondos generados por donaciones y/o cuotas, los mayores son los de las universidades privadas USA).

La respuesta del mercado al asesoramiento financiero mal entendido es que el 40% del dinero que entró en fondos en todo el mundo en 2016 lo captó Vanguard (noticia de Ana Palomares en El Economista el día 11 de este mes).

Como saben (y si no lo saben sépanlo ya) Vanguard es la mayor gestora del mundo de gestión pasiva con 3.6 billones de activos bajo gestión. Solo en 2016 captó 290.000 millones de dólares, cuando su competidor en gestión pasiva, Ishares (grupo Black Rock) captó “sólo” 115.000 millones.  Les invitó también a conocer la filosofía de inversión de John Bogle, fundador de Vanguard, que vendría a ser el Buffet de la gestión pasiva. Ha publicado buenos libros de inversión y también tiene un compendio de citas interesantes (a años luz del oráculo de Omaha eso sí).

Los ETF de Vanguard se caracterizan, además de por un tracking error bajísimo, por tener las comisiones más bajas del mercado. El propio Buffet en la famosa carta a su esposa sobre como invertir cuando el muera, le recomendó invertir el 90% de su dinero en un tracker del S&P 500 de Vanguard, el VOO. El “bicho” de 56 billions,  replica el S&P 500 por un coste del 0.05%.

¿Quiere otra opción interesante? Imagínese que quiere tener exposición a todas las bolsas del mundo, a todas de todas (de forma ponderada eso sí). Tiene el VT, el Total World Stock, que por un misérrimo 0.14% compra el mundo.

En el mundo anglosajón los ETFs no hacen más que aumentar y aumentar….but Spain is different.

El informe “Asset Management Market Study” de la FCA inglesa da ganas de salir corriendo (FCA Financial Conduct Authority). No pensemos que la industria de gestión de activos española es mala y las de fuera son buenas. Como colectivo son todas malas (lea hasta el final por favor donde matizo el asunto). Les dejo el link.

http://www.fca.org.uk/publication/market-studies/ms15-2-2-interim-report.pdf

Si no tienen tiempo ni ganas de leer el informe quédense solo con la conclusión: los fondos analizados (1.840 gestoras) generan menos rentabilidad que la inversión pasiva. Y además son caros de narices (para lo que hacen).

No todo es malo, el 25% de los gestores batió al mercado en el periodo 2005-2015 (primer cuartil).

Entonces ¿gestión pasiva o gestión pasiva? Si  su asesor es capaz de elegir de forma mayoritaria y recurrente los fondos de ese 25% de buenos gestores  que baten al mercado gestión activa.

Pero si usted es de los que tiene su cartera concentrada en el 75% del resto de gestores… ya sabe, a invertir como las instituciones.

Buena inversión.

 

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SMART BETA: La tercera via

Esta semana el post va a cargo de mi buen amigo Rafa Fuentes que es colega de profesión y tambien es planificador financiero certificado. Nos va a hablar de la que para mi, va a ser sin duda la gran revolución de la industria de inversión en los próximos años: Smart Beta.

Hoy mismo el Ibex ha caido un 3.59% y en el mes ya va más del 9.00% (lo siento Luis no te recomendé cortos y mira…), hoy he visto saltar muchisimos stops y la duda es: si la renta variable se pone bajista y con tipos de interés al 0% ¿donde invertimos? (no se me asusten que hay alternativas)

Os invito a leer el artículo de Rafael. Es un artículo serio y profesional que nos va a dar algunas pistas de qué es eso de la Smart Beta.

!!Muchas Gracias Rafa¡¡

Rafael Borja Fuentes Díaz

European Financial Planner

  SMART BETA . La tercera vía

  En la revolucionaria década de los setenta, Barr Rosenberg Asociates realizaron unos atrevidos experimentos para aquella época, estableciendo múltiples combinaciones entre los principales factores de las inversiones financieras buscando mejorar la rentabilidad de las mismas, creando lo que en su momento se denominaron productos de “ beta biónica”. Esta es la piedra filosofal   sobre la que se ha construído lo que hoy conocemos bajo el epígrafe de estrategias de Smart Beta , o Beta inteligente , Beta alternativa, entre otras acepciones y que está removiendo los cimientos clásicos de la Gestión de Carteras.

Smart beta

 Las estrategias de Smart Beta o de Beta inteligente, han dejado de ser una moda pasajera y dentro del interesante e inteligente universo de los ETFs ya mueven volúmenes muy considerables: 400 billones en dólares USA a nivel mundial y el 19 % de todos los ETF  que se negocian en Estados Unidos pertenecen a la categoría de Beta Inteligente. En los últimos años, uno de cada cuatro nuevos productos de ETF (ETP) pertenecen a la familia de Smart Beta.

 ¿Cuál es la clave de su éxito? ¿Es sólo una brillante idea de marketing perfectamente diseñada para captar ingentes volúmenes de recursos ? La verdad es que el término anglosajón “ Smart “ vende mucho y sí lo aderezamos con el argumento comercial de estrategias de gestión que permiten obtener mejores retornos con menor nivel de riesgo, nos encontramos con un producto perfecto a priori, que en base a su filosofía conceptual seduciría a cualquier inversor. Los detractores de estas estrategias que están viendo cómo reducen sus volúmenes de contratación, se defienden reafirmando que ellos son partidarios de Smart Alfa; expresando que la única forma de batir sistemáticamente al mercado obedece a la habilidad, expertise y talento de sus gestores; además todavía no disponemos de una serie histórica suficiente prolongada en el tiempo que avale con datos contrastados todas las bondades de estas estrategias; ya que realmente, sólo empezamos a disponer datos desde inicios del año 2.011.

 Las estructuras de Smart Beta, a las que yo personalmente prefiero denominarlas de Beta estratégica, construyen carteras de vehículos de inversión cómo son los ETFs, estableciendo nuevos criterios y esquemas con el objetivo de obtener mayor rentabilidad conjugando un menor nivel de riesgo que la que obtendríamos en carteras construídas en las que los valores se ponderan por su capitalización de mercado. Nuestros osados amigos de la Hermandad de la Beta Estratégica desafían la Teoría de Gestión de Carteras del Maestro Jedi Harry Markowitz sobre la que ha asentado la línea de pensamiento clásico del mundo financiero y que nos convencieron que para lograr una mayor rentabilidad hay que asumir un mayor nivel de riesgo; sin embargo, hoy la experiencia demuestra que esto es cierto pero sólo a corto plazo, pero a largo plazo no es así. Les invito a hacer las siguientes reflexiones ¿ son los valores que más ponderan por capitalización en un índice los que más rentabilidad y menos riesgo proporcionan a una cartera o a un índice? ¿ son los títulos con menor volatilidad los que menos retorno proporcionan ? o acaso ¿las acciones con mayor rentabilidad por dividendo son las que más rentabilidad proporcionan a lo largo del tiempo ?la respuestas a todas estas preguntas es que la realidad nos demuestra que esto no es así. Mayor ponderación, no implica mayor rentabilidad ni mayor o menor nivel de riesgo ni de rentabilidad por dividendo de forma sistemática.

Las estrategias de Beta Inteligente intentan optimizar lo mejor de la Gestión Activa que siempre pretende batir al Mercado junto con la equilibrada mentalidad de la Gestión Pasiva. Y encuentran en los ETFs el mejor vehículo para ser implementados.

 Ante el contrastado éxito de este tipo de estrategias de ETFs, sobre todo en el caso de la bolsa USA; Morningstar ha publicado hace pocos días una magnífica guía que recomiendo a todos aquellos que estén interesados sobre este tipo de productos que siguen estrategias de Smart Beta y en el que ha establecido una división taxonómica, detectando tres grandes categorías que agrupan a los principales estilos de esta modalidad de gestión :

Orientados a Rentabilidad (Value, Growth, Tamaño, Momentum, Calidad…), Orientados a Riesgo ( Mínima Volatilidad / Varianza, Beta Baja/ Alta, Ponderación por Riesgo ) y Otros (MultiActivos, De Igual Ponderación, …).

 Mi recomendación sobre los ETFs de Beta estratégica es que son muy adecuados para determinados mercados y determinados momentos; por eso es crucial conocerlos muy a fondo, tal y cómo recomiendo siempre con cualquier activo que contrato o en el que sugiero invertir.

Los ETFs de Beta estratégica contienen comisiones un poco más elevadas de las que encontramos en los ETFs tradicionales; pero sus resultados en el mercado norteamericano confirman de forma sistemática que pueden ofrecer a sus inversores obtener mejores retornos que en los vehículos tradicionales.

 Finalmente, quisiera concluir afirmando que la aparición en el panorama de la gestión de carteras es una noticia magnífica y muy positiva para todos: tanto inversores particulares cómo profesionales de este apasionante mundo de las finanzas. ¿Por qué? porque va a obligar a efectuar una selección natural de forma que los productos de Gestión Activa que no proporcionan valor añadido real a sus clientes,  desaparezcan y al mismo tiempo, aquellos vehículos de inversión de Gestión Pasiva eficientes tengan que ser más económicos en materia de comisiones para competir con esta tercera vía que se abre con las estrategias de Beta estratégica.