No vas a cobrar pensión… y lo sabes

“En política, la única posibilidad de ser honesto es siendo aficionado

Alfonso Guerra

 

En medio de tanto master de mentirijillas, de tesis doctorales de copiar y pegar y de unos pseudopolíticos que consideran que su trabajo es colocar lazos amarillos y el de otros quitarlos,  podemos caer en el riesgo de olvidarnos de las cosas de comer.

Y con las cosas de comer no se juega.

Quisiera compartir con ustedes algunas reflexiones sobre nuestra futura pensión. Y vamos a hacerlo a través de tres conceptos clave: tasa de sustitución, salario medio y evolución demográfica.

Tasa de sustitución

La tasa de sustitución relaciona la pensión de jubilación con el último salario recibido. Es decir, si alguien tiene un salario de 100 y su pensión pasa a ser de 70, su tasa de sustitución es del 70%. También se denomina “tasa de reemplazo”.

En 2016 y según datos OCDE la tasa bruta de reemplazo española fue del 72.3%  (OCDE Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico)

En el informe “Pensions at a Glance 2017” de la OCDE, las conclusiones que arroja para España son (traducción libre):

  1. La población española envejece a un ritmo muy rápido. En 2050 tendremos el segundo mayor ratio de dependencia después de Japón
  2. Las tasas netas futuras de reemplazo (tasa sustitución) para los trabajadores a tiempo completo  serán del 82%, que es mucho más alto que el el promedio de la OCDE que es del 63%, incluso después de tener en cuenta la importante reforma de las pensiones legislada en 2013.
  3. La edad promedio de salida del mercado laboral se ha estancado desde 2010, ampliando la brecha con el promedio de la OCDE que ha seguido aumentando
  4. La jubilación flexible está limitada en España por grandes desincentivos para combinar el trabajo y las pensiones y para extender vidas laborales después de la edad de jubilación. 

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Imagen de http://www.rassegna.it

La tasa de sustitución de España del 72.3% se ubica en el séptimo lugar dentro del ranking OCDE de los países que conforman la Eurozona. Somos uno de los países con mayores pensiones de la Eurozona y del mundo (en términos relativos claro). Por delante de España y mejor país del mundo en términos de pensión relativa gana Holanda con el 96.9%, también en ese grupo Italia con el 83.1%, Austria 78.4% y Portugal 74%, muy por detras nuestro paises como la todopoderosa Alemania que está en el 38.2% y nuestro amigos griegos en el 53.7%.  Fuera de la Eurozona el Reino Unido es el país del ranking con menor tasa de sustitución con el 22.1%, en Estados Unidos es del 38.3%.   

La imagen hace referencia a una manifestación en Italia, país que aunque sus pensionistas luzcan una de las mayores tasas de reemplazo del mundo con más  del 83%….también se manifiestan.

Salarios medios

Si la tasa de sustitución relaciona lo que cobras de pensión respecto de tu último salario es evidente que la riqueza de los pensionistas – en términos de poder de compra real-  tendrá que ver con sus salarios. Según “datosmacro.expansión.com” el salario medio 2016 de España fue de 26.535 euros, en Alemania de 49.450 euros, en UK de 43.583, en Francia de 38.582, en USA de 46.905, en Holanda de 50.909  y Grecia de 20.886 euros.

La tasa de sustitución promedio en España es muy superior a la alemana…pero con salarios promedio un 46% más bajos que los alemanes.  Para mi este es el gran problema de España. No es que las pensiones sean bajas, que lo son en valor monetario. Son bajas porque los salarios son bajos, no porque la tasa de reemplazo sea baja.

¿Y el secreto de los holandeses? Tasa de sustitución más alta del mundo y a la vez salarios medios de los más altos del mundo. Pues que la mayoría de su pensión es por aportación privada. Algunos países como Holanda, Dinamarca, Islandia, Australia o Chile, tienen, además del sistema de pensiones público, otro sostén obligatorio que complementa la pensión pública con aportaciones empresariales,  del trabajador o de ambos. Así en Holanda la parte privada tiene un peso del 68.20%. 

Demografía y esperanza de vida

En la nota de  prensa del INE  (Instituto Nacional de Estadística) del 20 de octubre  de 2016 sobre la proyección española de 2016 a 2066 destacan: “Si se mantuvieran las tendencias demográficas actuales, España perdería algo más de medio millón de habitantes en los 15 próximos años y 5,4 millones hasta 2066 El porcentaje de población de 65 años y más, que actualmente se sitúa en el 18,7%, alcanzaría el 25,6% en 2031 y el 34,6% en 2066” 

Es conocido que en España gozamos de buena salud. Será el sol, será la dieta  mediterránea, será una buena sanidad pública; la realidad es que somos el país de la Unión Europea con mayor esperanza de vida (83 años) y el segundo de la OCDE después de Japón. 

Si esta tendencia se consolida, habrá más jubilados cobrando que además vivirán cada vez más años,  y por el contrario habrá menos trabajadores cotizando para pagar las pensiones.  Y cuando menos tienen que pagar a más y durante más tiempo las cuentas no salen.

Conclusión: 

Partamos de la base que el sistema de pensiones en España es de reparto –los trabajadores en activo pagan las pensiones de los jubilados- y es universal –quien no ha contribuido también puede acceder al sistema de pensiones-. 

1.       España tiene una tasa de sustitución muy alta. Nuestras pensiones públicas son bajas porque nuestros salarios son bajos, pero no porque la tasa de reemplazo sea insuficiente. La causa son los unos salarios muy bajos y el efecto, unas pensiones misérrimas.

2.       La tendencia demográfica española es a peor. Menos personas y más mayores

3.       Mayor esperanza de vida. Cada vez el horizonte temporal de los jubilados es mayor. El estado debe prever más años de pago de pensión. 

Sin grandes análisis numéricos parece evidente que la suma de estos factores nos lleva necesariamente a un colapso del sistema, al menos en los términos que hoy lo conocemos. Me temo que en futuro cuando se estudie que la tasa de sustitución era superior al  70% la gente no se lo creerá. 

No incluyo en la ecuación el impacto de la robótica y la inteligencia artificial. Ahí no llego, eso para los gurús, pero tengamos presente que también van a tener impacto en el asunto de las cotizaciones. 

Soluciones a su problema como futuro pensionista:

Opción 1)  Las que busque el gobierno de turno… pues usted mismo. En 2013 ya hubo una reforma que incluyó nuevos conceptos como el “índice de revalorización” y el “factor de sostenibilidad”, pero en cuanto han visto movilizaciones en la calle  han dicho cuidaó que llegan las urnas… y  ya lo arreglará el próximo.

Opción 2)  Que usted se busque la vida… Y no todo pasa por planes de pensiones, ni mucho menos, que además, buena parte de los mismos son infames en cuanto a lo que ofrecen por lo que cobran. Yo le sugiero que de forma voluntaria y si sus circunstancias se lo permiten haga como los holandeses y prepárese la mejor jubilación posible.

Mi mensaje hoy, es que aunque le digan que no se preocupe …PREOCÚPESE por su futura pensión. Y da igual lo que digan los azules, los rojos, los del lazo amarillos, los antilazo amarillo, los que lucen coleta en la piscina del casoplón,  los que tienen master o los que no lo tienen. Preocúpese porque cobrar  cobraremos (espero), pero puede estar seguro que no llegaremos al 70% del salario como gozan nuestros pensionistas en la actualidad.

Buena inversión. 

PD: como la educación,  a mi juicio este es un asunto que requiere el consenso del mapa político español. No se le puede exigir a un solo partido que se queme con  este asunto; pero a veces tengo la sensación que los términos “consenso”, “unidad” y “buen juicio” no forman parte del imaginario de nuestros representantes

Disclaimer: este post NO es una recomendación de inversión. Invierta según su situación personal, experiencia, conocimientos financieros, aversión al riesgo y horizonte temporal. 

RGPD: A través de este sitio web no se recaban datos de carácter personal de los usuarios,  ni se ceden a terceros.  Este blog no tiene carácter mercantil y no percibe ingresos de ninguna naturaleza, ni por cesión de datos, ni publicitarios, ni de ningún otro tipo.

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Qué tienen en común Meryl Streep y los hedge funds

Vienen avisados. La semana pasada ya les dije que esta semana tocaba autobombo.

La pregunta del encabezamiento es una de las muchas que se van a encontrar en mi nuevo libro: Invertir tus ahorros y multiplicar tu dinero para DUMMIES que ayer salió a la venta.

A diferencia del anterior “Todo lo que tu banco debería contarte antes de invertir” que fue editado por Gestión 2000, en esta ocasión se ha encuadrado dentro de la colección “para DUMMIES” que probablemente es la colección de mayor relevancia mundial en cuanto a libros de divulgación general  (hay DUMMIES de todo: guitarra, ajedrez, chino….hasta de sexo).

 Para Dummies

¿Qué se van a encontrar?

Si deciden comprarlo –o mejor aún regalárselo alguien a quien le haga más falta que a usted- va a encontrar un libro dividido en seis partes cuyo objetivo es ser una “enciclopedia” de la inversión. Y sobretodo lo que he intentado es que sea divertido (o al menos todo lo divertido que puede ser un libro de finanzas).

La primera parte se llama “Empieza a pensar como un inversor” y para los más novatos es la más importante. Mucho más que los contenidos más técnicos.

La segunda parte es “La carta por favor, clases de activos”. Aquí explico todo lo necesario para moverse en la bolsa, en la renta fija y en las inversiones alternativas. Y doy un sistema objetivo para comprar acciones con mucho peso de los datos y poco del creismo (“yo creía…”).

La tercera parte se titula “Qué envoltorio te gusta más: productos financieros”. Explicados muy en profundidad (la verdad es que el libro profundiza mucho más de lo que un “Dummy” requiere) qué son y cómo funcionan los fondos de inversión, los planes de pensiones y los futuros financieros  y algo más por encima seguros, opciones y nuevas tendencias. Te estarás preguntando ¿qué es eso de nuevas tendencias? Pues ni más ni menos que banca ética, crowdfunding y bitcoin. El mundo cambia y las finanzas con él.

Los que seguís el blog os estaréis preguntando que por dónde aparecen los ETFs si son uno de mis vehículos de inversión favoritos. Aparecen y aparecen tanto que están aparte. El bloque cuarto se llama “Si no sabes que comprar…¡compra el índice!” que de hecho es el título de un post de este blog y en esta parte se tratan muy a fondo los mercados emergentes, cómo funcionan los índices y si: los ETF en todo su esplendor.

En la quinta parte se dan las bases para construir una cartera y he incluido un capítulo especial: aprender a invertir como Warren Buffet (si lo consigues acuérdate del que te enseñó…:)) y para que veas ejemplos reales de gestión de carteras verás que plan de inversión he diseñado para la familia Perez-Martinez con una edad e hijos mayores y que otro plan para Teresa y Manuel que son dos abogados que se ganan muy bien la vida pero no ahorraban demasiado…hasta que les he puesto deberes.

Y para finalizar, la sexta parte son los decálogos que son una tradición de la colección “para DUMMIES” y muy apreciados por los lectores dada su simplicidad pero a la vez la gran cantidad de información que transmiten.

Además como es un libro de una colección que exige un tono desenfadado hay continuas referencias y ejemplos con el mundo del futbol y por ejemplo para explicar el valor del dinero en el tiempo utilizo un juego:¿Cúal ha sido el fichaje más caro de la historia del futbol?, con Zizou, CR y Dios… perdón Diego quería decir peleando por el podio). Y te voy a contar un secreto: he creado un nuevo índice para invertir en emergentes, el DUMMIES Emerging Index.

El libro está en Amazon, Casa del Libro, Fnac etc etc y seriamente te digo que si a ti no te hace falta regálaselo a alguien: los objetos envejecen pero la cultura es eternamente joven.

Y las finanzas son cultura.

Gracias por vuestra atención y vuestro interés. Os dejo el link de la editorial:

http://www.planetadelibros.com/invertir-tus-ahorros-y-multiplicar-tu-dinero-para-dummies-libro-188989.html

La semana que viene vuelvo en serio (aunque alguna pinceladita de publirreportaje caerá seguro).

¿Me conviene un plan de pensiones?

El 30 de septiembre ya hablé en otro post llamado “Invertir para la jubilación” sobre este asunto . Lo vuelvo a sacar a la palestra ya que  debido al lanzamiento del libro “Todo lo que tu banco debería contarte antes de invertir” (Gestión 2000) he tenido la oportunidad de aparecer en dos entrevistas en televisión y en varios programas de radio y una de las preguntas que sé cien por cien que me harán es ¿si nos tenemos que hacer un plan de pensiones?

No es que las crisis tengan efectos positivos. No. La crisis, al menos en España, lo que ha traído es paro y miseria; pero si que conlleva algunos cambios en nuestra mentalidad que, a mi modo de ver, a medio y largo plazo serán positivos.

El primer cambio es que cada vez más todos tenemos que pensar en nuestra empleabilidad. La sociedad está cambiando, la industria está cambiando y  cada vez más se trabaja por proyectos, a tiempo parcial, se valoran tanto los títulos oficiales como las habilidades: flexibilidad, capacidad de adaptación, no ya trabajo en equipo sino con nuevos equipos, uso de redes sociales, idiomas…Ya no se trata de depender de otros sino de uno mismo.

Y el otro cambio que vamos a experimentar en España es que vamos a tener que ser responsables de nuestra jubilación. El estado no nos va a pagar o nos va a pagar muy poco. ¿Tiene dudas? Vaya a la web del Instituto Nacional de Estadística (www.ine.es) y verifique como está evolucionando la pirámide poblacional española. Aviso: llévese un paquete de kleenex.

De forma muy sucinta y para aclarar ideas (complemente con post de septiembre):

  1. Ahorrar para la jubilación es un fin. Es el objetivo principal de cualquier plan de ahorro de un inversor particular español. ¿Tiene que ahorrar para la jubilación? SI SI y SI
  2. Un plan de pensiones es un producto financiero más. Es un vehículo de inversión que conlleva unas características que, para un tipo concreto de inversor, es más recomendable que otras alternativas
  3. Dicho lo anterior puedes invertir para tu jubilación a través de un plan de pensiones, a través de productos de seguro, a través de fondos de inversión, a través de carteras de acciones y bonos, comprando apartamentos en Torrevieja  (debe ser el subconsciente pero al pensar en inmobiliario me ha venido la voz del viejo programa de televisión  “El Precio Justo” regalando apartamentos en Torrevieja ¿o era el “un, dos, tres”? ) o con cualquier otra clase de activo financiero o real.

Sigo sin contestar a la pregunta de si me conviene un plan de pensiones.

Esto que voy a decir a continuación no es para nada  técnico. Es un criterio de ir por casa pero un criterio a la vez muy claro para todo el mundo y fácil de adaptar  Para mi la norma es si fiscalmente mi factura fiscal es alta (además de las retenciones que me hace mi empresa me toca pagar además) o si no es alta (cada año me devuelven dinero). Si la factura fiscal es alta y me toca pagar me tengo que hacer un plan de pensiones sin pestañear. Si cada año me devuelven dinero, cierto es que con el plan de pensiones me devolverán más pero OJO, a cambio de renunciar a la liquidez. Un plan solo proporciona liquidez en caso de jubilación, invalidez, muerte, enfermedad grave o para de larga duración. La alegría de la huerta vamos, salvo el primer caso el resto mejor ni nombrarlos.

Digo que si mi factura fiscal es baja (repito no es un criterio técnico, mi factura fiscal puede ser alta pero el nivel de retenciones y mis circunstancias familiares puede hacer que me devuelvan dinero) puedo ahorrar perfectamente via fondos y tener mi dinero disponible 100%. No reduciré mi factura fiscal en el corto plazo pero tampoco la incrementaré via rendimientos del trabajo cuando me jubile.

La otra cara de la moneda es que si mi factura fiscal es alta y me toca pagar, plan de pensiones ya, cuanto antes y sin dilación. A quien me dice que no, porque no “puede recuperar el dinero cuando quiera” le contesto “¿y el que pagas a Hacienda si que lo recuperas?”.  Hacienda “te paga” el plan en proporcional al tipo marginal al que tributes.

Todo lo relativo a planes de pensiones es uno de los temas estrellas de mi libro. Hay mucha demanda de información al respecto y es por esto que desarrollo con máximo detalle las ventajas fiscales (con ejemplo incluso de cómo te sale la renta con y sin plan) los distintos tipos de planes, cómo establecer una distribución de activos en planes en función de tu edad (qué proporción a renta variable y que proporción a renta fija en cada momento de tu vida) y por supuesto como puedes modelar tu tributación cuando lo recuperes el dia que te jubiles.

PD: Si alguna empresa tiene problemas con su red de ventas que fiche a  Jordi Sardà Bonvehí . Este pequeño empresario desconocido y radicado en Ucrania desde hace 6 años,  ha firmado  un contrato por 1.100 millones de dólares al gobierno de ese país haciéndose pasar por un comercial de Gas Natural.  ¡Lo puto Crack ¡

INVERTIR PARA LA JUBILACION

Estos días, coincidiendo con el lanzamiento de “Todo lo que tu banco debería contarte antes de invertir” Gestión 2000, me preguntan continuamente si los planes de pensiones son necesarios, si “planes de pensiones sí o no” y cosas por el estilo.

En las ideas de inversión de esta semana, más que buscar una oportunidad concreta vamos a reflexionar desde la base sobre aspecto de la inversión que por lo que estoy viendo es muy confuso.

No nos vamos a centrar en productos específicos sino en cual debe ser nuestro itinerario mental para decidir qué hacer, y para decidir bien, sin titubeos.

¿Necesito invertir para mi jubilación?

Rotundamente SÍ. En la página  22 del libro les muestro la proyección de la pirámide poblacional española según el INE (Instituto Nacional de Estadística). No es un tema de ser de un partido político u otro. El sistema de reparto español –los que trabajan pagan la pensión de los jubilados- se rompe en el momento en que hay más jubilados que personas cotizando a la Seguridad Social. Si se quiere se podrá pagar vía impuestos, vía fondos de reserva u otras formas que yo desconozco pero el sistema actual va camino a la defunción. Y no son opiniones, son números.

¿Es necesario tener un plan de pensiones?

No. Ante todo pensemos en el objetivo que cubrimos que es tener fondos para nuestra jubilación. Puedo desarrollar una buena cartera para mi jubilación a través de la inversión directa (acciones y bonos), a través de fondos de inversión, a través de seguros de ahorro, o a través de inversión en inmuebles o de obras de arte si sé en lo que me meto y estoy confortable con esas inversiones (yo desde luego no le hubiese hecho ningún asco a un Picasso o un Dalí si me los hubiesen dejado en herencia).

Lo más importante de esta ecuación es tener claro que en el contexto actual de cambio demográfico y económico ES NECESARIO DESARROLLAR UN PLAN DE INVERSIONES A LARGO PLAZO PARA CUBRIR LA CONTINGENCIA DE LA JUBILACION, otra cosa es el cómo.

¿Entonces como decidir el producto financiero sobre el que invertir?

Los factores clave son dos:

1º La liquidez

2º La fiscalidad

La liquidez es la facilidad para recuperar mi dinero y por fiscalidad me refiero a si hay productos financieros destinados al ahorro a largo plazo con ventajas fiscales.

Si mi criterio es liquidez absoluta tengo que valorar que vía  planes de pensiones individuales (PPI) y planes de previsión asegurados (PPA) no tengo liquidez salvo situaciones extremas (paro de larga duración y/o enfermedad grave). Otros productos de ahorro diseñados para la inversión a largo plazo  como los planes individuales de ahorro sistemático (PIAS), los llamados planes de jubilación (son seguros de ahorro), los seguros variable annuities o las rentas vitalicias y temporales sí que ofrecen liquidez pero con penalizaciones. Por el contrario los fondos de inversión o la inversión directa son líquidos 100%.

Si mi criterio es la fiscalidad, entonces pensaré en tres bloques de ideas; los productos que ofrecen una gran fiscalidad de entrada (reducen la base imponible del Irpf) y ahí me quedaré con los planes de pensiones o con los PPA; los que ofrecen una buena fiscalidad de salida, es decir cuando cobre las prestaciones, y ahí me quedaré en el mundo de los seguros PIAS y seguros de ahorro en general, y los que su fiscalidad es neutra como los fondos o la inversión directa (es cierto que los fondos permiten diferir el pago de impuestos, aquí me refiero bien a reducciones en Irpf al aportar o reducciones sobre los rendimientos al cobrar)

¿Y en medio de tantas siglas y productos complejos qué hacer?

De forma extremadamente simplificada mi recomendación es la siguiente:

1º Si su factura fiscal es alta contrate un plan de pensiones o un PPA.

2º Como los planes de pensiones y PPA tienen un límite relativamente bajo* (10.000 euros o 12.500 más de 50 años) compleméntelo con otros productos, especialmente de seguros.

3º En ahorro a largo plazo para su jubilación la liquidez no debería ser tan trascendente como en otro tipo de inversión pero si usted, por los motivos que sean, quiere liquidez 100% en cualquier momento entonces céntrese en algún producto de seguro con poca penalización y el resto vía fondos.

4º La inversión para la jubilación, por su largo horizonte temporal, es la que mejor se presta a asumir volatilidad, a asumir riesgo. Si tiene 15 o más años por delante incluya toda la renta variable que su perfil de insomnio le permita. A medida que su jubilación se acerque pondere más la renta fija y en los últimos años 100% en mercado monetario. Ahí el tiempo va en su contra y no puede tener sustos.

5º Por último, un buen consejo es hacer aportaciones periódicas en vez de una sola aportación de golpe. En el capítulo 1 del libro le explico con detalle por qué.

* en los tiempos que corren sé que 10.000 euros no es algo “relativamente bajo” para buena parte de la población. Lo que quiero transmitir es la idea de la diversificación entre distintos productos de distintas prestaciones. Si mi capacidad de ahorro para la jubilación son 7.000 euros al año Puedo invertir 3.000 euros en planes y beneficiarme de una buena reducción en la base imponible y otros 4.000 en productos con mayor liquidez y quizá mejor fiscalidad de salida.